La creatividad como impulso para el desarrollo sostenible
La creatividad estimula la innovación y tiene un impacto en los procesos de cambio transformativo, como un insumo primordial para dinamizar a la economía, las industrias y otros sectores sociales. Por eso, en la 74° sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas se declaró el 2021 como el “Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible" (AGNU, 2019).
¿Qué es la Economía Creativa?
El origen de esta economía es la creatividad humana, en cada sector de la cadena productiva permite a bienes, servicios y actividades de contenido cultural y/o artístico y/o patrimonial, llegar al público y al mercado. Propiamente, Naciones Unidas definió a esta economía como «las actividades derivadas del conocimiento, sobre las que se basan las ‘industrias creativas’», siendo el resultado de las conexiones que se forman entre la creatividad humana, las ideas, la propiedad intelectual, el conocimiento y la tecnología. Por lo tanto, la economía creativa ofrece importante valor comercial y cultural, incluyendo las actividades relacionadas, como el comercio, la mano de obra y producción, sustentado en la libertad de expresión y los derechos culturales (UNESCO, 2021).
Las industrias creativas incluyen sectores cuyo modo de operación es la reproducción industrial o semi-industrial con la posibilidad de reproducir y distribuir a gran escala sus productos, y por la otra, sectores en los que los bienes, servicios y actividades no son reproducibles de manera industrial y operan a pequeña o mediana escala (de forma artesanal).
En México, las industrias creativas representaron el 75% del PIB cultural en 2019, que representó 588,016 millones de pesos aproximadamente.
Con base en lo anterior, se puede afirmar que las industrias creativas son apoyo importante para la economía y pueden lograr una recuperación sostenible e inclusiva; con beneficios a largo plazo, incluidos, entre otros, una mejora de la calidad de vida, la estimulación de la innovación y, gracias a ello, una economía más resiliente con mayor capacidad de adaptarse ante los desafíos internacionales (UNCTAD, s/f).
En el Marco de Seguimiento de la Convención para la Protección y Promoción de la Diversidad de Expresiones Culturales 2005, se establecieron cuatro objetivos para fomentar un ecosistema creativo que dé un impulso a las industrias culturales (UNESCO, 2015). Estas metas también pueden contribuir al avance en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030, como se observa a continuación:
Objetivo
Descripción
ODS
Meta
Apoyar sistemas sostenibles de gobernanza de cultura
Promover la diversidad de las expresiones culturales a lo largo de las cadenas de valor cultural: creación, producción, difusión, distribución, goce de bienes y servicios. Se contempla también la flexibilidad de las políticas por adaptaciones relacionadas en cuestiones tecnológicas y de comercio internacional.
Lograr un flujo equilibrado de bienes y servicios culturales e incrementar la movilidad de los artistas y profesionales de la cultura
Acceso de artistas y productores culturales a los mercados en todos los niveles. Respaldo a través de marcos institucionales; marcos jurídicos; mecanismos de cooperación; mecanismos de inversiones y de financiamiento.
Integrar la cultura en los marcos del Desarrollo Sostenible
Las inversiones en industrias creativas no se limitan a ser de índole financiera, sino también se conciben en la creación de las capacidades humanas e institucionales que se necesitan para establecer sistemas de gobernanza de la cultura informados, transparentes y participativos. De esta manera, las inversiones pueden comprender las dedicadas a la creación de las infraestructuras físicas indispensables para la producción y distribución de bienes culturales, o el apoyo financiero destinado a respaldar a las pequeñas y medianas empresas.
Promover los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales
Promover el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de expresión, información y comunicación, es una condición indispensable para la creación, distribución y disfrute de las expresiones culturales diversas con una perspectiva de igualdad de género.
Fuente: Elaboración propia
De esta manera, las industrias creativas, a través de la innovación, el emprendimiento y el empleo de bienes y servicios culturales demuestran que es posible aprovechar respetuosamente el patrimonio material e inmaterial para conducir hacia un desarrollo sostenible, porque motivan la participación de las personas, el respeto por la diversidad, el empoderamiento y la inclusión (sin importar la edad, sexo, etnia y estatus económico).

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